miércoles, 19 de febrero de 2014

"Constanza Henríquez".


Chamana Urbana, Pepita de Oro, Mujer Medicina, 
tras esos rótulos respira una mujer que intentó mostrarle al universo 
que su ocupación en la vida era el de una mujer común y corriente, 
maestra, madre y esposa.

Negó sus muchos dones, y dejó de lado el camino que su alma 
escogió antes de tener un cuerpo para habitar.
Pero a pesar de su decisión, no pudo seguir renunciando a su esencia 
al ver las señas del camino.
Su destino estaba escrito para que pudiese mostrarnos
las fuerzas invisibles que influyen a cada segundo 
en la vida de todos los mortales, 
redireccionandonos hacia la mejor versión de nosotros mismos, 
ayudandonos a sanar con la vibración de su voz, 
y colocando sus rescatados dones a nuestra disposición. 

Constanza, con su prodigiosa voz, 
te guía, sostiene y acompaña en una pequeña y sagrada ruca de sudor,
réplica del vientre de la Madre Tierra, 
mientras purgas por los poros los muchos pecados cometidos,
siempre rodeadas y protegidas por las energías y espíritus 
de las cuatro direcciones del mapa, 
junto al infinito amor del Padre Cielo y de la Madre Tierra. 

 Pepita de Oro, vigila tu transformación junto a nuestros ángeles guardianes, 
 impregnándonos con la fuerza y esencia de los elementos 
de los que estamos compuestos: éter, agua, tierra, aire y fuego,  
que atraviesan cada célula del cuerpo humano para purificarlo.

En esta ceremonia ancestral, Inipi o Temazcal,
los elementales, hadas, duendes, salamandras y ondinas, se cuelan en la ruca, 
para presenciar y celebrar el nacimiento de ese nuevo ser 
que prometes al Gran Espíritu convertirte, 
mientras El sonríe, 
porque sabe que siempre fuiste libre,
la encarnación del amor en este mundo ...
... y lo serás por la eternidad.  
  
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Hablame de ti, ¿Quién eres?. 

Mi nombre civil, Constanza Angélica, me ha marcado bastante. Constanza (de constancia) lo que me hace ser como una hormiga persistente en todas mis empresas, búsquedas y proyectos, y Angélica que me conecta con mi lado más supremo y celestial, y me abre canales de conexión con todos los reinos. 
Mis nombres mágicos son Pepita de Oro y Chonta. Pepita de Oro me lo dio un gran chaman brasileño Alexandre Meireles con quien vengo trabajando hace muchos años y quien me arma retiros chamánicos en una reserva forestal cerca de Sao Paulo, y Chonta me puso uno de mis maestros, Don Zolon Tello, en Iquitos Perú. Estos nombres me conectan con mi misión de semilla estelar en la tierra y con la fuerzas de la naturaleza.

Desde pequeña se hizo patente en mí la comunicación telepática con los animales, las plantas y los elementos, y resonaba en mi mente la palabra esotérica sin saber lo que significaba. Como es habitual a los 18 años sentí la gran necesidad de formar mi propia familia, y luego de pasar por experiencias muy traumáticas, entre ellas, un aborto sin anestesia, perdí mi conexión con el mundo invisible, y me volví una mujer muy guerrera y dura conmigo misma.

Me dediqué a la educación de párvulos, al cabo de 7 años luego de observar y convivir con los niños, participé en un programa de integración piloto en educación con niños con síndrome de Down, con el que volví a alinearme con el amor incondicional. Todo volvió a su orden natural en mi vida y comenzaron a llegar los maestros, aprendí el yoga, con el que implemente hace 20 años, el cual fué un trabajo pionero en Chile; y el tarot que me mantuvo un año entero encerrada estudiando y pintando mis propios naipes. Un querido amigo me pago un curso con una gran tarotista que venía de España, y ella, al finalizar el taller, se me acerco y me dijo mirandome fijamente a los ojos, que tenía que seguir con este conocimiento junto con colocarme un colgante de malaquita en las manos.

Curiosamente, por ese mismo tiempo, hace 19 años fui a ver a un psíquico que me dijo que lo mío era la sanación, que yo era una chamana que trabajaría con cristales y plantas sagradas, lo que a mí me dio una rabia enorme porque lo único que yo quería era tener una familia, un marido y ser feliz. Ya había tenido experiencia en rituales de plantas medicinales, y se me había abierto nuevamente el canal de conexión con el mundo invisible, pero no tenía la fuerza interior para lidiar y manejar esas fuentes de conocimiento, tanto así, que pedí no ver tanto ya que con el tarot o sin él, era capaz de"leer"a las personas.

Al cumplir mi segunda hija sus 2 años, mi matrimonio colapsó y fuí a buscar cura a la montaña, en donde estuve con Luzclara y Soco Astorga, en un encuentro con la Pachamana, y participe por primera vez en un Inipi (ruco sagrado de sudor). Comenzó así mi etapa de sanación de lo femenino. Estas dos mujeres, más la Abuela Tere Astaburuaga, fueron mis maestras y guías, hoy son mis hermanas y amigas. Luego de esto, el Gran Espíritu escuchó mi llamado, y me mandó los maestros a mi hogar. Llegó José Campos y Rony Rengifo con quienes conocí el uso de la planta maestra Ayahuasca en la cura. Estuve dietando en tres oportunidades en la selva, y reapareció en mí la facultad de conectarme con el mundo vegetal, animal y los elementos. Paralelamente unos amigos me pidieron que organizara los rituales de inipi de una mujer medicina que venía de los pirineos, Marrua, quien me inició en este ritual dándome algunas indicaciones, y desde el año 99 vengo realizándolo. Ha sido también fuente de re conexión con mi linaje indígena, de donde he recibido mucha guía y sanación a través de mis ancestros y maestros invisibles. 

Como no soltaba mi premisa de tener una familia, al cumplir los 40 años, cuando estaba en el máximo apogeo de mi trabajo como sanadora, me volví a embarcar en una relación sentimental, lo que me significo modificar varios aspectos de mis hábitos de vida para acomodarme al ritmo  del hombre que escogí como compañero. Me desordené bastante con la alimentación, no respete mis preceptos de abstinencia antes de los rituales, y todo se puso muy difícil para mí, hasta que mi fuerza empezó a declinar, y pase por las pruebas más grandes: descubrir las adicciones de mi compañero, que me empeñé en no ver, y el nacimiento de mi hijo prematuro, quien me removió fuertemente al dejar de respirar en mis brazos y al que rescaté de la muerte en tres oportunidades, mientras lo llevábamos a la urgencia del Hospital Calvo Mackenna. Seguí en mi empeño, como una hormiguita, de salvar la familia, y mi cuerpo comenzó a manifestar la desarmonía que había en mi. Una visita de rutina al oculista reveló que tenía que operarme de urgencia, ya que tenía glaucoma agudo en ambos ojos, estaba a punto de perder la visión. Hubo más avisos, pero en enero del 2013, al operarme de cáncer, me llevó a la decisión de continuar con mi vida y mi compromiso ancestral.

Mi labor es de mujer medicina ceremoniante en sanaciones chamánicas, donde uso todos mis conocimientos y experiencia: sónidos, cantos, cristales, perfumes, humitos, reiki.  Y en rituales de INIPI, utilizo las plantas medicinales. Hago matrimonios, doy clases de Yoga Chamánico, leo las cartas y ayudo a las personas a recordar, a reconectar.

Todos tenemos dones, ¿cuál es el tuyo?, ¿lo has desarrollado?. 

El canto, cuando estoy realizando ceremonias es como si una fuerza me tomara y canta a través de mi. Se desarrolla independiente de mí, yo solo lo dejo actuar. 

¿Cómo ayudas a preservar a la Madre Tierra?. 

Reciclo, no consumo carnes, tengo mi huerta, cuido del jardín, camino mi rezo. 

¿Cómo ha sido tu evolución como ser humano consciente y espiritual?. ¿En que etapa estás? 

Desde que caí en la cuenta y acepté que el Gran Misterio tenía otros planes para mi, todo ha ido fluyendo para que esta humilde servidora haga su tarea. Desde el minuto que acepté que soy hija de la diosa, y que todo está confabulado para mi mayor bien, para que realice mi misión como mujer medicina. Hoy estoy en pleno ejercicio de mi compromiso con mis ancestros cósmicos. 

¿Cuál es tu meta en la vida?

Lograr armonizar totalmente mi masculino y femenino. 

¿Qué edad sientes tener en el corazón?.

52 Años.

¿Qué edad sientes tener en tu cuerpo?.

30 Años.

¿Qué milagro te gustaría presenciar?.

La llegada de seres estelares. 

¿A qué le tienes miedo?. 

Al miedo. 

En tu infancia, ¿qué soñabas ser cuando grande?. 

Esotérica, sin saber lo que significaba. 

¿Qué sueño tienes ahora?. 

Estoy viviendo mi sueño.

¿Cómo es tu casa ideal?.

La que tengo, solo falta ponerle paneles solares. 

Si no tuvieras familia y fueses multimillonaria, ¿qué harías con el dinero y su energía?.

Compraría muchas tierras y haría reservas forestales y refugios para animales en peligro y abandonados. 

¿Qué le mostrarías con orgullo a un visitante extraterrestre?. 

Los tomates de mi huerta, los duraznos y manzanas de mi jardín. 

Tengo una varita mágica que moviliza las energías del universo para que los deseos de tu corazón se materialicen. Te la entrego ¿Qué pides para ti? ¿Y qué pides para la Madre Tierra, sus reinos y sus habitantes? 

Para mí: Fuerza, alegría y amor para hacer mi trabajo, y cuidar a quienes caminan conmigo. Para la tierra, que se materialice la tecnología que hace posible limpiar el agua y la tierra de los desastres ecológicos y contaminación. 
Para sus reinos, respeto y reconocimiento.
Para sus habitantes, fe, amor y respeto. 

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Preguntas de respuestas cortas (Y no tan cortas).

¿El día más bello?. Hoy.

¿La cosa más fácil?. Sonreír.

¿El obstáculo más grande?. El auto boicot.  

¿El mayor error?. Culpar a los demás.  

¿La raíz de todos los males?. Falta de autoestima. 

¿La distracción más bella?. Contemplar el fuego, la mar, las flores ...

¿La peor derrota?. Tratar de salvar a quien no quiere que lo salven. 

¿El regalo más bello?. El sol en la mañana, las noches de luna. 

¿La primera necesidad?. Sentir amor. 

¿Lo que nos hace más felices?. Dar.

¿El misterio más grande?. La vida. 

¿El peor defecto?. La adicción a la insatisfacción. 

¿La persona más peligrosa?. La manipuladora emocional. 

¿El sentimiento más ruin?. Los celos, la envidia. 

¿Lo más imprescindible?. Respetarse.  

¿La ruta más rápida?. Respirar. 

¿La sensación más grata?. El éxtasis.

¿El resguardo más eficaz?. El silencio. 

¿El mejor remedio?. Un abrazo. 

¿La fuerza más potente?. El deseo.

¿La mayor satisfacción?. Cosechar lo sembrado. 

¿Los mejores profesores?. Los otros, los espejos. 

¿Las personas más necesarias?. Las amigas del alma. 

¿La cosa más bella de todas?. Parir y amamantar. 

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Constanza Henríquez.
Mujer Medicina. Sanaciones Chamánicas. Tarotista.  
Matrimonios Espirituales.
Maestra de Yoga Chamánico. 
Maestra de Reiki. Sahumadora. Temazcalera. 

Templo Luna Sol. 
Dirección: Antupiren 10.001, Peñalolén. Santiago - Chile.
Teléfono: 9.535.06.81.
Mail: lunasolpepi@yahoo.es


Ceremonia Sagrada del Matrimonio: 
Bendiciendo el camino de dos almas.